Internacionalizarse y crear consorcios de inversión son la mejor apuesta para generar oportunidades en estos tiempos de recesión económica.
Como resultado de la desaceleración económica que se ha presentado en el país durante lo que va del año, el sector de la construcción ha sufrido un embate importante, sin embargo, se prevé una recuperación para el 2020, gracias a diversas acciones que la iniciativa privada y el gobierno estarán realizando.
Un informe del Centro de Estudios de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción señala que las principales causas de dicho deterioro del sector han sido la parálisis en la ejecución del gasto público para infraestructura, el freno o suspensión de obras públicas en la edificación de carácter privado y una indefinición en la política económica de la actual administración federal.
Esta desaceleración ha desestabilizado el nivel de inversiones en el sector; por lo que, en respuesta, empresarios de la industria se han movilizado para activar iniciativas que abran oportunidades ante la crisis actual.
Una de ellas es la internacionalización de las empresas, así lo expresó Mauricio Jaramillo, socio director de CRZA (Cuenca Reyes Zavala y Asociados) en el evento The Construction Summit realizado el pasado octubre en el marco de la Expo CIHAC, en la Ciudad de México.
“El panorama actual está en crisis, pero a la vez se ve una época de oportunidad. Con la firma del T-MEC, existe la posibilidad de llegar a acuerdos con otros países tratándose en materia de inversiones y este sector podría repuntar como en los años anteriores”.
Otra táctica para reactivar la economía en el sector, comenta el director, es hacer sinergias con otras empresas para a atraer inversiones.
“Las empresas deben unirse y mantener una sinergia en la continuidad de negocio, a esto le llamamos consorcios de inversión, que son conglomerados de varias empresas que se dedican a una misma rama económica, que se agrupan para generar una fuerza y ser una unidad, la unidad que necesita México en este momento”.
En este sentido, recomienda que las constructoras que tienen la capacidad de negociar internacionalmente, busquen en foros y exposiciones extranjeros atraer a empresas sustentadas y sustentables que tengan una base económica factible para la inversión. Se trata de dar continuidad a los esfuerzos del gobierno que se extendieron anteriormente con el programa ProMéxico, pero ahora con la participación de recursos de la industria privada.
En el evento, Alejandra Vega Reyes, vicepresidenta de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), recordó que, aunque la construcción es la cuarta actividad económica que más contribuye a la generación de bienes y servicios en México, y la tercera que más empleos genera, los recursos asignados a la obra pública son preocupantes.
Además de expandir los negocios en el extranjero, señaló, es importante que los representantes del sector busquen incidir en las políticas públicas para que el gobierno otorgue más apoyo y robustezca las condiciones para los micro, pequeñas y medianas empresas.
Entre las acciones que se pueden emprender para que las constructoras se internacionalicen, en el evento se mencionaron:
- Diversificar las fuentes de ingresos.
- Tener valor para invertir a 7,000 u 8,000 km de distancia
- Buscar un mercado objetivo con proyectos ya establecidos en materia de infraestructura, que permitan elegir dónde se quiere invertir.
- Hallar a los socios locales adecuados y validados.
- Sujetarse a los marcos normativos que rigen en términos de construcción y procesos licitatorios.
Con la mira en otros países
En la búsqueda de escenarios con mayor estabilidad para construir, el estado de Texas representa hoy por hoy una buena oportunidad para inversionistas inmobiliarios que desean apostar como parte de esta internacionalización que ahora deberán buscar las empresas del sector a fin de hacer que sus negocios caminen.
Para el consultor en inversiones internacionales Juan Carlos Prieto, Texas es un escenario atractivo porque es una economía estable, con un Producto Interno Bruto superior al nacional estadounidense y su demanda en infraestructura y vivienda es alta.
Los compradores internacionales de vivienda sumaron 7,800 millones de dólares a la economía de Texas entre abril de 2018 y marzo de 2019, según el informe Texas International Homebuyers, publicado como Texas Realtors.
Además de todos los compradores de vivienda en Estados Unidos procedentes de México, el 28% compró una casa en ese estado, y cita como ejemplo el hecho de que en Austin una casa residencial vale 40% menos de lo que cuesta en México.
Por otro lado, el sector de la construcción en este país sigue demostrando fortaleza en ciudades como San Francisco y Nueva York, debido al empuje de los precios en la construcción, ubicándolas como las más caras del planeta. A estas se suman otras urbes estadounidenses como Boston y Filadelfia.
Estas posiciones fueron presentadas en el informe International Construction Costs de la empresa consultora Arcadis en donde coloca a Hong Kong en tercera posición y a Copenhague, Ginebra, Londres, Maco y Zurich en la cuarta, quinta, sexta, séptima y octava posición entre las ciudades donde existen los mayores costes para la construcción.
Es gracias a estas acciones que las empresas de construcción más importantes de construcción están realizando, que se vislumbra un mejor panorama para el 2020.

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